Pokhara (y cómo llegamos allí)

Está atardeciendo. Tomamos té en una terraza junto al Lago Phewa mientras contemplamos el paisaje dorándose. El pequeño Templo Bahari flotando en su islote diminuto. La blanca pagoda sobre la colina a nuestra izquierda. La otra colina, dominada por el Sarangkot de célebres vistas, a nuestra derecha. Tras esta última se intuyen algunos picos nevados.

No se está mal en Pokhara. O, al menos, en este gueto turístico (Lakeside se llama, siempre tan creativos aquí con los nombres), lleno de comodidades y pequeños placeres de occidental de vacaciones: hoteles cómodos, agua caliente, comida internacional. Casi se le olvida a uno la odisea mayúscula que tuvimos que sufrir hasta llegar aquí. (más…)